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miércoles, 13 de octubre de 2021

La fotografía es un arte elegíaco, un arte crepuscular. Casi todo lo que se fotografía, por ese mero hecho, está impregnado de patetismo. Algo feo o grotesco puede ser conmovedor porque la atención del fotógrafo lo ha dignificado. Algo bello puede ser objeto de sentimientos tristes porque ha envejecido o decaído o ya no existe. Todas las fotografías son memento mori. Hacer una fotografía es participar de la mortalidad, vulnerabilidad, mutabilidad de otra persona o cosa.

"Sobre la fotografía", de Susan Sontag 

domingo, 29 de noviembre de 2020

Anatomy of Love: A Natural History of Mating, Marriage and Why We Stray, de Helen Fisher

Terminé de leer este maravilloso libro, "Anatomy of Love" de Helen Fisher, antropóloga y bióloga, el cual, como dice su nombre, explora el por qué y para qué de todo lo que engloba un tema que me apasiona en lo personal: el amor.

Lo quise leer porque, vamos, ¿quién no ha experimentado un amor sumamente, pero s u m a m e n t e intenso? Transitar entre lo más alto del cielo y lo más bajo del infierno, y con esperanzas de volverlo a sentir ya que nos hace vivir como nada en este finito tiempo que tenemos. En particular todo el concepto de "amor" me fascina. Absolutamente todas las personas con las que he tratado en mi vida, sean introvertidos o no, tengan trastornos mentales o no, sean hombres o mujeres; sean lo que sean, todos tienen algo en común, tienen que decir(me) algo con respecto a ello. Y cabrón: Que si mi crush, que si no me habla, que si me engañó, que si cortamos, etc.; palabras banales para un sentimiento tan poderoso que puede incitarnos a la vida o al suicidio. Digo, ¿quién quisiera quedarse "solo"? Desprecio, abandono; ¿quién caerá en esta bella trampa? A d i c c i ó n .

Sólo el "amor verdadero" es metafísico, cósmico; ¿lo has sentido? Ojalá. Sí existe, me consta. El otro es sólo un juego; uso mutuo en lo que se aburren para encontrar a otro a quien manipular. Me recuerda al libro de Zygmunt Bauman "Amor líquido", el cual también habla de ésto, pero en términos sociológicos contemporáneos; buen complemento para éste.

Pero este libro no sólo explica el por qué "amamos", sino por qué "engañamos", antropológicamente. Esa imperiosa necesidad (sí, necesidad, no "decisión" como ciertos terapeutas quieren hacer creer) de ocultar, mentir, debe tener un fundamento más profundo. ¿Por qué la monogamia? ¿Es natural ésta? ¿Por qué engañar sexual o sentimentalmente? Entre secretos, entre mentiras, ¿cuál es el sentido de todo ésto? Desarrolla la evolución de esta virtud desde tiempos antiquísimos (cuando éramos más monos de lo que somos ahora). Sin spoiler, detalla bien la promiscuidad de ciertas personas ocultas bajo un sinfín de velos "arte, "depresión", etc.", o la triste desesperación de otras "ejem, redes sociales: Nadie me quiere, oh, nadie me va a querer. Sólo reacciones sad". Me encanta; me divierte, personalmente. Maestros de la manipulación. El amor es un tirano.

Ay, dejaré de escribir porque puedo hablar por horas de ésto. Para los que me conocen lo saben. Sin duda se ha convertido en uno de mis libros de antropología/psicología favoritos que he leído ya que está bastante detallado e investigado y con una bibliografía enorme.

sábado, 8 de junio de 2019

Space Soviet Dogs (Colección de imágenes)

Siempre he tenido una fascinación intensa con el concepto de "perros en el espacio" Digo, no es un concepto per se; fue un hecho: decenas de animales murieron en los experimentos soviéticos durante el auge de la carrera especial allí por los años 60s. Pero dado el pensamiento utópico socialista de la U.R.S.S, estos animales, la mayoría perros, no fueron "simples organismos de prueba", sino seres que fueron reverenciados, como mártires o héroes, que hicieron su aporte para engrandecer la ideología soviética.

Hablando de "perros en el espacio", es como contrastar por completo con lo que la naturaleza tenía planeado para ti. ¿Un perro en el espacio? Yo no nací para ésto, pero estoy donde nadie más ha llegado.

Esta es una pequeña colección de imágenes tomadas de Space Soviet Dogs de Damon Murray, con un poco de contexto. 


Es decir, tanto Laika, quien falleció de sobrecalentamiento por negligencia (apresuraron el lanzamiento del Sputnik 2 para conmemorar la revolución bolchevique), como Belka y Strelka (primeros seres vivos en orbitar y regresar a salvo a la Tierra), fueron alabados de la misma manera a la que se alabó a Yuri Gagarin; pavimentaron el camino a la exploración de lo desconocido.



Esa imagen de Laika en gravedad cero, flotando en calma por algunos momentos previos a su trágica muerte. ¿Qué estaría pensando?: ¿Dónde está la entrenadora (aka "humana")? ¿Dónde está la comida? ¿Por qué hace tanto calor aquí? ¿Volveré a casa? Siendo humanos, claro que también me encanta antropomorfizar a los animales, asumiendo qué "pensaba algo". Quién sabe. Pero lo qué sí es un hecho es que sentía algo, algo común en perros callejeros; esos sentimientos de miedo, abandono, esperanza y decepción.

Fue un secreto interno, pero la misión de Laika era lineal: no volvería. Desde un principio se planeó sacrificar al animal ya que no hubo tiempo de preparar un sistema de vuelta. Fue este orgullo lo que provocó un acontecimiento histórico. Todo el mundo absorto al recibir noticias de que se puede estar vivo en el espacio.




La U.R.S.S. mintió sobre Laika. No vivió días, sino horas, fatales. No podían quedar mal parados ante E.E.U.U. Fue hasta 2002 que se revelaron sus últimas horas. Aún así la emoción no decaía. El ánimo socialista rugía, por lo que debían sorprender con algo mejor: regresar a casa desde el espacio. Los héroes involuntarios de dicho acontecimiento fueron Belka y Strelka.

Para lograr su hazaña, varios animales triunfaron y murieron. Algunos flotando sub-orbitalmente, otros en incidentes de autodestrucción para que las naves soviética no cayeran en manos ajenas (aunque otros fueron salvados antes que terminara el temporizador, como le pasó a Damka y Krasavka). Una consecuencia directa del fallecimiento de Laika fue reforzar el sistema de seguridad en futuras misiones, lo cual permitió un aterrizaje exitoso.

Para mantener la grandeza soviética, los perros no sólo fueron usados por su resiliencia, sino por que estética ya que se planeaba usar su imagen para propaganda, tanto fuera como dentro de la U.R.S.S.


Creo que sí fue en extremo difícil lidiar con la muerte de estos animales, siendo el perro uno de los símbolos más poderosos de fidelidad y confianza en todo el mundo.

Todos estos perros probablemente nunca entendieron qué pasaba; sólo pasaba. Laika, entre otros, murieron por Belka y Strelka; ellas le ceden el lugar de honor a Laika. ¿Y para qué? ¿Éticamente fue correcto? Perros enjaulados que tan sólo sentían hambre y soledad, como nosotros mismos, ahora son héroes interestelares que explotan la imaginación de cualquiera que pueda comprender la magnitud tanto personal como universal de sus hazañas.



Y Laika, hecha del polvo de estrellas que todos somos, volvió a tierra como un cometa. Desintegrada, como inmensas luces que anunciaban el porvenir del futuro. 







¿Volverás a casa?