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10 feb. 2019

De nada y nadie (No es soledad)

Siempre escuchas el mismo canto particular de ése pájaro, que hasta la fecha no sabes qué tipo de pájaro hace ese ruido. Son los mismos sonidos.

Cuando estás en la nada. Cuando no tienes nada. Cuando no hay nadie.

O los ladridos de un perro lejano; a veces feroces, otras, desconcertantes.

La banda de guerra marchando al ritmo de la trompeta. ¿De alguna primaria? ¿Aficionados?

Y escuchas ese rumor urbano. Algún coche pasando de lejos, a cerca y lejos nuevamente. ¿A dónde irá? ¿De dónde viene?

Y no hay nada más, ni nadie más que tú, en ese momento.

La vida deja de tener sentido cuando estás en este punto. De nada y nadie.

Y rememoras las veces en las que sí tenías algo, o alguien. Qué lejanos parecen esos momentos. Como si tan sólo los hubieras recordado, pero no sentir que los habías vivido.

Cuando estás flotando en nada, y con nadie.

No esperas nada ni a nadie.

Sólo estás tú.

El silencio. El ruido. Juntos.

No hay nada ni nadie.

Más que tú.

A lo mejor tocas tu cuello, tu arteria, tu corazón para sentir tus palpitaciones. Porque es dónde más te das cuenta lo vivo que estás.

Porque te das cuenta que lo único que tienes ahora

eres tú mismo.

En esos tiempos de

nada

y

nadie.


23 dic. 2018

20 dic. 2018




Te diré te amo hasta que me sangre la garganta.

Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
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Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
Te amo.
.


19 dic. 2018

Estos acordes se untan en la piel.



Estos acordes se untan en la piel; 
son de largo sustain 
y permean directamente 

en 
el 
espíritu. 

Estos acordes son un bálsamo contra el desacompañamiento; 

debes mantenerte en un espacio frío 

para una purga 
a profundidad



                                 s
Se recomienda untar en exceso.
                                            x
                                                   o

























Entonces comienza a oler a fluoruro. O a chai. O a muerte. 

¿
Tu 
hedor
será será será ; será será será
¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?
será
acaso
 un 
espíritu
 con 
déficit
 de 
acordes
?

18 dic. 2018

16 dic. 2018



Verte en el fondo me causó un impacto menor a verte cerca. Siempre quisiste parecer alguien incomprendida, pero te sometes a la misma música que alguien "normal" escucha.

Sale de ti lo sublime; lo que no creías que existía. ¿O sólo yo lo siento? Detrás de esa ropa oscura y puberta está un ángel cuyos sentimientos sólo conocen la prisión en la que lo encerraste. Por vanidad, o por inseguridad.

Verte en el fondo con tu nuca dislocada, con tus piernas torcidas y tus ojos cerrados me causó menor impacto a verte a los iris de tus ojos aún vívidos unas horas antes. De entre toda esa oscuridad que (intentas) emanar conocí la dulzura de tu incógnita; ¿acaso éso no es conocer el cielo en vida? ¿Pero ahora dónde estás?

Irónicamente sonríes ahora. Conmigo lo hiciste también unas horas antes.

¿Acaso no me disciernes de entre las muertes?

A lo mejor nunca te conocí realmente. A lo mejor también fuiste irreal. Irreal como una melodía. ¿Cómo es posible que algo intangible me someta emocionalmente?

¿Acaso no te discierno de entre las músicas?


20 oct. 2018


Entonces allí estábamos, en el cuarto de la hermana de la amiga que invitó a mi novia a esa fiesta. Eran como las 12 de la noche. La fiesta apenas comenzaba; sangre había transmutado en alcohol como si Jesús hubiese bajado exclusivamente a esa peda para realizar el milagro. Todos estaban embobados abajo, pero ella y yo estábamos solos, ya encerrados en la habitación oscura. Como llegamos, terminamos en la cama; besándonos; tocándonos. Hacía calor, de ese de las pedas, pero el nuestro no era corporal ya, sino emocional. Comencé a desvestirla; ella se dejaba. Más bien, me apresuró. Se quitó el cinturón, metí mi mano bajo su ropa interior y se abalanzó a mis labios.

-


Las noches tienen una consistencia diferente ahora. Las siento más espesas. 
Me es difícil moverme a través de ella. 
Solo. 
Ya no huele a cigarro. 
Ya no veo luces parpadeantes. 
Ya no veo personas eufóricas 

Ya no te veo a ti.



Escucho a un grupo de chavos haciendo un cántico colectivo de alguna canción de aquellas rock juveniles. Y no puedo evitar pensar en ti, JJ, mientras los escucho.

Hay veces en las que deseo atisbar un tanto más cerca su convivencia. O mejor aún, estar dentro de ella. No puedo evitar imaginar encontrarte entre una de esas personas.

¿Sabes? Imagino un montón de cosas, como si fuera un rollo de cine con eterno tiraje. Y veo en cada escena alguna experiencia de esas que yo llamo 'amor adolescente'; ignorancia, valentía; euforia, aprendizaje. Ir a lugares incógnitos contigo como única guía, y yo como la tuya. Mutuamente perdernos y encontrarnos.

Puedo sentir el frío de la antesala a noviembre. La casa del muerto. Puedo sentir la calidez de tu cuerpo en la antesala del resto de mi vida.

Éso es lo que me provoca escuchar el cántico juvenil de aquel convivio. Es cada viernes, o sábado. A veces termina hasta las 3 de la mañana (como tienen que ser). ¿Terminar antes? Qué aburrido.

Y nos despedimos. Hay un toque de dulzura en el alumbrado público a esa hora. El silencio se siente blando.


13 oct. 2018

Cada vez que me quedo despierto sin razón aparente hasta la noche más profunda, me siento liberado. Casi todo enmudece. Ese tipo de silencio es el que anhelo siempre, ya que me permite pensar de una manera diferente a como lo hago en horario diurno.

Mis ojos se sienten agotados, pero mi mente no. Mi cuerpo obedece a mi mente, pero mis ojos son un tanto necios. Mis manos están deseosas de tocar algo. Mis oídos se complacen con este silencio noctívago; un silencio como ningún otro.

Rememoro.

¿Por qué escribo aquí? ¿Por qué escribo pensamientos 'íntimos' y los etiqueto como 'diario... público'?

Si hay algo que he hecho mal es no darme la importancia que merezco como... persona. No necesito que alguien lea ésto. Pero siento que es una manera de conectarme con mi prójimo. Aunque no parezca, sí, soy un ser social. No aborrezco a ningún extraño sin antes conocer su mente.

Pero.

Aún hay algo que no me permite 'actuar' de aquella manera que sé me podría traer épocas de bonanza. ¿Estoy haciendo algo mal, aún?

¿Necesito caer más bajo?
¿Requiero de otra reprimenda de la vida?
¿O simplemente soy un huevón?

Para subir primero tienes que caer, o bien, estar abajo.
Anhelo más experiencias de vida, buenas, malas. La ruleta la giro con brío.
Sí, soy un huevón.

O sea, me conozco. Mucha gente ansía una identidad; un centro donde aferrarse. Yo ya lo encontré. Sin embargo, no está dando resultados.

-Bueno, ¿qué esperas, tío?
-Espero que todo me salga.

"Todo".

Para que todo, primero algo.


Disciplina.
Paciencia.
Persistencia.

¡Lo sé! ¡Lo sé! ¡Lo he sabido siempre! Aconsejo cual padre en pueblo, mas no sigo mis propios dogmas, los cuales tanto me ufano de guiar a 'la vida plena'.

Es que... Es que... 


Es
que no
es difícil.


No lo es. Lo juro. Lo juro. No lo es. No es difícil tener la tan sagrada y solicitada 'vida feliz'.

¿Y aún así me cuestra trabajo? 

Es que mi vida es feliz.

Pero.
No hay peros.
Sólo concéntrate, pendejo.


Cada día es una lucha por mantenerme cuerdo.