26 oct. 2020

Una dedicatoria a los ojos que me dejaron ciego.

"Queridos ojos, no, mejor dicho soles. Verlos me dejaron ciego. No puedo ver a nadie más sin recordarlos a ustedes, par de soles negros. Según yo los vi por un instante, pero me dicen que el amor es así, entonces no sé exactamente cuánto me quedé viéndolos. Fijos, me absorbieron. ¡Me robaron el alma! ¿O por qué ya no me siento? Malditos sean, soles negros. No sólo mis ojos; mi corazón lo dejaron tuerto. Amén." 

19 oct. 2020

19 de octubre de 2020

Hay momentos en los que la melancolía te engulle y quisieras gritarlo, desahogarte de todo lo que te aplasta por dentro. Quisieras que alguien te escuchara, pero recuerdas, reflexionas, las decisiones que te han llevado a estar aquí, solo, mirando el cielo por tu propia cuenta, escuchando cuan atrapado estás dentro de ti mismo.

Crecer se torna más difícil no por las nuevas responsabilidades, sino por cargar con el peso de remordimientos y culpas, cargar con las consecuencias de decisiones, a veces acertadas, muchas veces equivocadas.

10 oct. 2020

Veblen, Mingus y el ocio conspicuo



Encontré el libro "The Theory of the Leisure Class" de Thorstein Veblen por culpa de Charles Mingus  y su álbum de 1957 "The Clown". Tras investigar un poco la razón de ser de esta obra maestra, encontré que Mingus tenía la idea de narrar el descenso hacia la amargura (tal vez suicidio) de aquellas personas puras, en el sentido que no buscaban aprobación económica ni de estatus– les era suficiente compartir lo que realmente eran con otros, por ejemplo un payaso, de corazón, que sólo busca hacer reír por lo ameno de ello.

En este álbum, el sexteto escribía musicalmente el progresivo pudrimiento de ánimo que un payaso sufría por el cinismo, hipocresía y simpleza del público. Éste ya no reía con chistes planeados, ingeniosos, pensados, no, ahora lo que los rompía eran accidentes, burlas, sufrimiento ajeno. Todo verdadero artista piensa y ejecuta su obra con paciencia, pero la gente ya no celebra el esfuerzo ni dedicación, sólo lo mediocre, llamativo, polémico, hiriente. No es necesario mucho pensar para encontrar el paralelismo de esta situación con la vida (post)-moderna.


Pues, ¿por qué sucede ésto? Excavando más profundo esta conjetura, encontré el libro de Veblen, "The Theory of the Leisure Class", el cual describe perfectamente la (nula) sociedad actual. Criticaba el orden consumista: cuando las empresas provocan la necesidad artificial de consumo en la gente. La gente, como mencioné, realmente no es tonta, la hacen, la manipulan– obviamente sabe que no necesita tal o equis cosa "nueva, avanzada, de último modelo", pero aún así lo hace. ¿Para qué lo querrá? ¿Qué necesidad tendrá para ello? Para ella, lo material está resuelto incluso con productos viejísimos. Lo único que queda es lo ilusorio, lo imaginario. ¿Y qué hay más imaginario y mentiroso que el propio "ser" de uno mismo? Queda inflar un estatus y ego inexistentes.

Sobre las redes sociales y la era digital

Mucha gente sabe sobre mi aversión a las redes sociales. En un tiempo mantuve la madre de todas, Facebook, abierta "porque me convenía". Aún así, sucumbí ante la presión. Pero, ¿presión de qué?

Ésto es algo que, sorpresivamente, aún me cuesta asimilar. Que ya no estamos viviendo en la misma época en la que viví mi infancia/adolescencia. Claro que de adolescente a joven adulto no hay mucho salto, aún así siento como si aquel pasado realmente estuviera muy atrás, dado que esa remembranza está ofuscada por el constante ir y venir de las relaciones sociales digitales de hoy.

Ésto es algo que me ha causado mucha turbación. Creo que hay varios rubros que, personalmente, veo afectados que no me hacen ser "anti(redes)social(es)", sino algo más profundo, algo así como un desprecio total, como si me fuera, más bien, antimoral, completamente fuera de sí, que colapsa mis principios humanos y me hace rehuir cuál piscina de ácido y cadáveres en donde, obviamente, no quisiera nadar.

Entre los rubros están:

Privacidad

Una de las razones por las que detestos a las rd (redes sociales a partir de ahora) es por la pseudoprivacidad que otorgan. Claro que siendo una empresa con fines de lucro, nosotros siendo los "clientes", o "productos", no nos queda de otra que acomodarnos a cualquier patética idea quieran instaurar. Es su negocio, al fin y al cabo. La cosa que yo rehuyo es ¿en serio debo sacrificar parte de mi privacidad con el fin de usar este producto al máximo? FB (Facebook a partir de ahora) es el más tirano de todos. Me sorprende, realmente que lo hace, cuán desnudos nos pone ante todos. Cada interacción, cada comentario, cada lo que sea puede ser visible para todos. ¿Por qué? Honestamente, creo que es una pendejada. A mucha gente que le platico me dice "pus que te valga", pero no me vale; yo no quiero que nadie me meta por atrás nada así porque sí. Más bien, su más acérrimos usuarios, claro que no sienten "fervor" por FB, pero sí están completamente manipulados por éste para dejar que les metan cualquier cosa por el ano. Pobres de ellos.

Falsas formas de comunicación

Alguna vez me dijeron que "los memes son un nuevo tipo de lenguaje". Ajá, exactamente como el reggaeton fue un nuevo género musical. Para corrientes, fácil digestión; superficial, llano; comida rápida, basura. Pero, así com hay reggaeton bueno o bien hecho, también admito que hay memes "chistosos". En realidad no, no creo que ningún meme sea "bueno" (hemos llegado al punto de discutir si una imagen sarcástica es "buena" o no a nivel académico, santo cielo). Los memes existen porque le conviene a las rs. Atraen a los ilusos, a los débiles. "Mira, un doggo con un sombrero. ¡Compártelo con tus amigos! ¡Dale me gusta! ¡Manita arriba!". Me recuerda cuando hacíamos éste tipo de burlas en primaria, cuando alguien dibujaba un perro con un sombrero, o bien sacaba una foto de un perro con un sombrero, o, mejor aún, lo veíamos en persona. Éso sí era conexión, socializar. Lo que a las rs les conviene es mantener a los ilusos el mayor tiempo posible en su completo muladar. Y la carnada, ya lo habrás descubierto, son los memes. Mientras existan las rs, existirán los memes. Una no puede vivir sin la otra. Son parte del mismo fraude.

Cantidad por calidad

Las rs han dejado una impronta maligna en esta generación: la creencia que cantidad = calidad. Entre mayor el número, más inspirados están para subir cualquier mamada. Y lo peor de todo es ¡que funciona! Y por éso existe una homogeneidad de mediocridad en esta era digital. Siendo los animales que somos, gran parte del tiempo nos decantamos por los "genes ideales", aka "guapos". Es la táctica más sencilla para controlar la mente de las personas. Sexo. Simple y llano. Millones de fotos de chavitas en posiciones semipornográficas, millones de músicos artificiales subiendo fotos de ellos fumando, etc. Todo éso es 'guapo'. Muchos chamacos se llevan la finta de creer que abriendo un canal de YouTube porque quieren convertirse en youtuber (ojo, ¿cuándo en la historia se había incluído palabras derivadas de corporaciones al diccionario?)
Cuando me veo al espejo, intento disociarme del reflejo para ver(me) como me ven los demás. Y es chistoso porque pierdo todo prejuicio o idea que yo solo me he formado a lo largo de los años, y tan sólo veo otra persona más. Una. Equis. ¿Acaso tú eres ese tal Óscar A. Montiel?

Entonces me pongo a imaginar qué vida lleva ese tal Óscar. A lo mejor idealizo su vida como la que yo quisiera tener, alrededor de la gente que quisiera estar, haciendo lo que quiero hacer. Me comparo con él, y me doy cuenta cuan feliz debe ser ese tipo. Siempre lo hago, todos tienen la vida y las gentes que los llenan, hasta mi propio reflejo, pero yo no.

Mis personas para fin del mundo

Toda mi vida se ha tratado de encontrar a las personas que me acompañarán en el fin del mundo. Unas llegan; a veces creo que son las que he buscado, pero luego me defraudan (¿o yo a ellos?).

Me imagino la sonrisa de aquellas personas con quienes viviré el final. Sonreír, ¿qué más nos queda? ¿Acaso la felicidad es ausencia de tristeza, o es al revés? ¿Es la felicidad intrínseca de la vida? ¿O sólo otra ilusión para darnos orden en esta salvaje naturaleza?

Es decir, ahora hablo con ciertas personas. ¿Estaremos juntos para el fin? Por éso no me ilusiono. Puede que sean parte de otra noche de las que se diluyen en el pasado, como el humo de este cigarro; ulula, como todas las personas que conozco; se dispersa, como todas las personas que conozco. Las inhalo, las exhalo. Quienes se quedan dentro de mí son las que me hacen sentir bien, pero entre tanto humo no sé quiénes son.

¿O estaré solo para cuando la cuerda acabe?

Es lo que intento evitar. No sé. Puede que esté solo para siempre, pero no quiero estar solo cuando ese 'siempre' termine, porque todo termina, el tiempo termina; siempre; de alguna u otra manera.
Me es divertido el saber que existió o existe una vida que tu no tuviste ni tendrás.

El conocer tantos mundos me hace entender cuán ignorantes podemos llegar a ser.

¿Cuántas experiencias no vas a vivir?


Ésta es una de mis fotos preferidas que tuve la fortuna de poder tomar. El contexto es lo que la hace invaluable para mí.

Ella, que ya se había graduado de oficial de policía, me había dicho, por alguna razón, que estaba cerca de mi casa, escoltando una peregrinación de una festividad acerca del Gallo, o algo así.

Me emocioné mucho. Hace tiempo que no la veía, y realmente quería aunque sea atisbar su sonrisa otra vez. Tras leer el mensaje le pregunté más detalles. Me vestí con lo primero que tuve a la mano (fue tal la emoción que sólo quería alcanzarla antes que se fuera), y salí corriendo a buscarla.

Topé el desfile justo enfrente del Aurrerá. Era de noche, y se escuchaba la rimbomba de la gente a unas cuadras ya. Pero mi único objetivo era ella.

Vi la patrulla, pero sabía que no podía acercarme así a lo pendejo. Decidí camuflajearme dentro de la fiesta, y alcancé a tomar varias fotos gracias a ello.

La vibración de euforia que sentía al tener la oportunidad de verla nuevamente se complementaba con la de la gente celebrando. Y más aún cuando comenzaron a explotar cohetes y fuegos artificiales. Era como si todos estuvieran celebrando que me rencontraría con ella.

Apresuré el paso. Atisbé la patrulla nuevamente, y ahora sí me agarré los huevos y fui directo a él, sorteando niños, gente disfrazada, y una caravana de gente cargando a la Virgen de Guadalupe.

Llegué a la patrulla por su lateral derecho. Quería llegarle de manera sorpresiva, decirle hey, voltea!, y que nos viéramos de una manera un tanto más divertida. Para mi fortuna, ella estaba sentada del otro lado, así que me dio chance de mandarle ése mensaje.

-Hey, voltea a tu izquierda.

Y volteó. Y la saludé mientras caminaba apresuradamente para no perderle el paso a su patrulla. 

Y me sonrió.

Tras verla, alenté mi caminar. Tras una distancia considerable entre la patrulla y yo, me di cuenta lo que acababa de hacer. Fuera del contexto, fui a molestar o algo así a un grupo de policías. Y ella mismo me lo comentó.

-Mi jefe se molestó un poco contigo.
-Perdón, me dejé llevar.

Le pregunté hasta dónde se iba a bajar. Me comentó el lugar pero no sabía muy bien por dónde; más bien, no le entendí. Mejor me hice parte del desfile nuevamente. Y justo a mitad del mismo fue donde pude tomar la foto de arriba.

El desfile se fue por varias veredas, calles, colonias. Ella me advirtió que eran peligrosas. No me importaba. Yo lo único que sabía era que estaba persiguiendo una estrella fugaz.

Mientras llegábamos al destino, vi que la patrulla se quedó estacionada un poco más adelante. Nunca hubiese pensado que las luces rojas y azules fueran a alumbrarme el camino. Nuevamente ingresé al tumulto de gente.

Y la vi, con su metralleta o algo así colgando de su cuello. Pasé a su lado, a unos metros. La saludé. Y me volvió a sonreír. Su sonrisa tan sincera es algo que siempre recordaré.

Un tipo de diario | Abril del 2017

Hace tiempo que no me ponía a escribir. Me gusta mucho; me desestresa. Puedo plasmar mis ideas, organizadamente, en un lienzo virtualmente eterno. Sea por aquí, un blog, o por WhatsApp, o en una carta física, escrita con pluma o a la lapiz.

Pero donde mejor se impregna el sentimiento de la escritura es en el alma de cada persona. Recalco que con "alma" me refiero a su esencia, su psique, su persona. Ojalá para ti, que estás leyendo ésto, te deje algún tipo de enseñanza, porque bien puedo archivar mis pensamientos, o puedo liberarlos. Si es que de alguna u otra manera permea algún tipo de "moraleja" en lo que escribo, pueda beneficiar a quien busque algún tipo de guía o apoyo.

El año pasado viví todo lo que debí haber vivido en el lapso que conlleva el paso de la adolescencia a la adultez. No sé, tal vez de los 15 a los 21. Haruki Murakami lo ilustra espléndidamente en su novela Tokio Blues, libro que recomiendo ampliamente a todas aquellas personas que estén a punto de cumplir 20 años. Lo leí justamente el año pasado (2016) y me di cuenta que lo que siento ahora es algo que a todos nos sucede, aunque de diferente manera, claro está.

Para mí fue un caos.

2016 fue el año donde viví el cielo y el infierno de estos conceptos:
  • Amor
  • Identidad
  • Futuro
Lo horrible fue que las tres se entrecruzaron. De definir ¿quién soy? derivó ¿qué amor merezco y puedo otorgar? que concluía en ¿qué futuro quiero, realmente?

Cuestiones humanas.

A mis 22 años nunca me había planteado tales preguntas tan seriamente en mi vida. Pero en verdad; jamás había profundizado tanto, buscando todas las alternativas, todas las consecuencias, sean buenas o malas. No había tenido una crisis de tal magnitud jamás. Llegaron días en los que simplemente colapsaba. Era demasiada incertidumbre, demasiada inseguridad. Demasiadas posibilidades. 

He aquí todo lo que aprendí de cada concepto:

Amor

Alguna vez leí en Quora una respuesta (no recuerdo a qué pregunta), que explicaba el porqué conocer una persona que te ame tanto es algo que debes apreciar en serio, dado que muy pocas veces podría suceder en la vida.

Sin entrar en detalles, viví una relación que transgredió toda percepción sobre el amor que tenía.

Amar resulta ser más complejo de lo que uno suele pensar. Para que una persona te ame, no simplemente quiere decir que le eres atractivo para esta persona, sino que eres todos los gustos y deciciones que se acomularon a lo largo de su vida para definir la persona con la que quiere invertir su (único) tiempo de vida.

¿Cuántas personas han dejado una huella en uno?

Para mí, las relaciones son etapas en la vida donde uno aprende demasiado de sí mismo. Actuar "ansioso" o "ignorarse" mutuamente tras vivir una experiencia tan mágica es un peso muerto e inútil que cargas conscientemente que previene el seguir conociendo a aquella persona, pero desde una nueva perspectiva.